jueves, 18 de diciembre de 2014

Enseñar a los adolescentes a hacerse aprendices

Libro recomendado en la Revista Convives Nº 8 Las direcciones y la gestión de la convivencia.

Enseñar a los adolescentes a hacerse aprendices. El rol de los factores no cognitivos en los resultados del aprendizaje. Farrington C. y otros.

“El rendimiento escolar es un fenómeno complejo influenciado por una gran variedad de factores, unos internos al alumnado y otros del entorno externo. En los centros educativos, además de conseguir los objetivos del currículo, se tienen que desarrollar las competencias básicas que incluyen un conjunto de comportamientos, destrezas, actitudes y estrategias que son cruciales para el rendimiento académico, pero que no tienen reflejo en las puntuaciones de los tests”. Así empieza esta revisión de la literatura científica de los investigadores de la universidad de Chicago.

Algunas personas investigadoras han descrito estos factores como simples destrezas. Lo que imposibilita la inclusión de las estrategias, las actitudes y los comportamientos. Este cambio de terminología sugiere un entendimiento más global, considerando no solo las destrezas individuales sino el modo en que se relacionan con el contexto en que está situados y los efectos de estas interacciones en las actitudes, motivación y los resultados escolares.

La denominación de no-cognitivos es poco acertada porque resalta la falsa dicotomía entre lo académico y cognitivo, considerado como importante y las destrezas no-cognitivas o destrezas blandas como elemento secundario. En realidad los factores cognitivos y no-cognitivos interactúan de modo permanente para producir aprendizajes, de modo que los cambios en la cognición serían imposibles sin esta interacción.

La investigación señala que las conductas académicas (atender a las clases, hacer los trabajos, implicarse en las actividades de clase, organizarse y estudiar...) son las que tienen un efecto más próximo a las notas de cada curso, que reflejan los aprendizajes realizados. También son importantes la calidad, la intensidad y la duración del esfuerzo invertido en esas tareas. Por lo que perseverancia académica constituye un elemento básico. También lo son las destrezas sociales y las estrategias de aprendizaje.

Todos esos factores están condicionados por la mentalidad académica del alumnado. Se identifican cuatro elementos componentes de la mentalidad académica: La sensación pertenencia a la comunidad académica de aprendizaje, la creencia de que la habilidad y la competencia crecen con el esfuerzo, la convicción de se puede tener éxito en la tarea y la constatación de que el trabajo propuesto es valioso.

La red de influencias queda expresada en el siguiente esquema que aportan y que posteriormente desarrollan en los capítulos del informe:

Factores no-cognitivos del aprendizaje:


Comentado por: Alejandro Campo