lunes, 6 de julio de 2015

UNA RESPUESTA INTEGRAL PARA CONSTRUIR UN CENTRO SEGURO, Nº9 Ciclo de artículos breves sobre acoso escolar en apoyo al IES Ciudad de Jaén.

Antonio Lobato Cantos
Miembro de Convives


En varias ocasiones, durante mi vida profesional como asesor del área de convivencia del CEP de Cádiz, me he encontrado ante la comunidad educativa de un centro que siente que ha tocado fondo: el clima de convivencia se ha visto profundamente alterado, a menudo a causa de factores “externos”: agotamiento en el tema de incidencias con el alumnado, colapso en la rutina del modelo punitivo, alguna agresión a personal del centro. Y, ante estas situaciones, siempre la misma duda, ¿qué hacemos ahora?
En otras ocasiones, lamentablemente, se dan situaciones excepcionalmente duras que trascienden todos los planos, que nos conmocionan hasta el punto de dejarnos sin respiración, sin respuestas. Grabadas en la memoria tenemos las muertes de Abel Martínez del Instituto Joan Fuster de Barcelona y la de Arancha del Ciudad de Jaén de Madrid.
Es profundamente difícil decir algo a las personas que estudian y trabajan en estos centros y a las familias, solo manifestar nuestro apoyo y solidaridad más intensa y animarles a que intenten dar una patada al fondo y tomen impulso para empezar el nuevo curso con toda la energía posible. 
El valor de la unión. Pocos problemas de convivencia resisten al potente antibiótico profesional que representa un claustro unido en la mejora de la situación, a la potencia de cambio de una comunidad educativa que quiere un centro mejor, más seguro.
Y al mismo tiempo, pocas cosas unen más que la adversidad.
La idea que pretendo transmitir es la de comenzar ya a articular un plan de mejora que nos lleve a transformar el centro donde trabajamos en un lugar más seguro. Probablemente no podremos garantizar al cien por cien que no vuelvan a dar situaciones de violencia, pero muchos son ya los centros, distribuidos por todo el Estado, que han ido desarrollando programas preventivos, sistemas de convivencia positiva que convierten a la comunidad educativa en un gran observatorio, con organismos que dan sen señales de alerta y que nos ponen sobre aviso de posibles incidencias.
Estamos hablando de un proyecto de mejora, de un plan a corto y medio plazo que vaya implementando en el centro esas estructuras preventivas.
A veces, he asistido a claustros en los que se ha concluido que la puesta en marcha de un programa de Mediación Escolar o de un Aula de Convivencia parecía la respuesta a los problemas. Me parecen iniciativas interesantes, aunque la idea que pretendo transmitir es otra. Quizás lo que necesitamos es una hoja de ruta, un cambio, una respuesta integral. No de hoy para mañana, pero si preparar los planos de un edificio a construir, poco a poco, paso a paso, diseñando, de manera participativa, un centro seguro y mejor para todos y todas.
Porque podemos hacer mucho y podemos hacerlo ya. 
He realizado un pequeño inventario de medidas que os presento. Unas son discretas intervenciones, pequeños programas que apenas exigen formación y que están resultando recursos ágiles y eficaces. Otras son grandes transformaciones, importantes cambios, pero mucho mas estables y firmes, que quizás comportan un compromiso de la comunidad por la mejora. 
Tienen distintos nombres y pequeñas diferencias según el territorio donde se hayan implementado, pero están la mayoría, creo.
Medidas que puedes consultar aquí

En ningún momento queremos que se entienda como un todo a realizar. Por el contrario, será labor previa de los centros realizar un debate sereno, reflexivo, sobre qué es lo mejor, lo más adecuado para cada centro y para cada comunidad, por dónde empezar.. Eso sí, lo que tenemos claro en Convives es que CUALQUIERA QUE SEA LA ELECCION, SERÁ MEJOR QUE NINGUNA.
Al ponernos en marcha, contribuiremos juntos a hacer del centro un sitio más habitable, más seguro. Será una gran experiencia profesional que vivir juntos.
Sin olvidarnos, en paralelo, de gritar alto y fuerte a “quien corresponda” que necesitamos más recursos, más agilidad por parte de las instituciones, más consenso, más dedicación a la escuela publica; nuestra escuela.