viernes, 31 de octubre de 2014

La cultura de participación en los centros de secundaria

Libro recomendado en la Revista Convives Nº 7 La voz del alumnado

La cultura de participación en los centros de secundaria. Ana María Forestello

El libro analiza el proceso que siguen seis institutos de Barcelona de cara para elaborar e implantar, conforme a la convocatoria llevada a cabo por el Ayuntamiento, la Agenda 21 a comienzos del presente siglo. La autora intenta comprender y describir el proceso de participación que siguen los centros, poniendo de manifiesto los elementos, características y mecanismosque la conforman. 

Tras la introducción, el primer capítulo se centra en la definición de la participación, analizando su desarrollo histórico en los últimos treinta años. Se describen las razones que hacen necesaria fomentarla en los institutos y se concreta lo que se entiende por participación educativa, señalando los tres niveles de compromiso (estar-asistir, compartir-cooperar y controlar-tomar decisiones) y los cuatro alcances del proceso participativo: producir información, deliberación o debate, decisión y compromisos-actuación de los participantes. 

Los siete elementos son importantes y necesarios para poder hablar de participación y en este primer capítulo se analizan a fondo, señalando a su vez cómo fomentarlos y potenciarlos en las actividades cotidianas de los centros. Todo ello como concreción de una idea básica: la necesidad de promover un proceso participativo a partir del liderazgo en los centros, que aúne el saber, querer y poder participar y que, a partir del análisis de las situaciones de partida y la identificación de las personas más interesadas, proponga todo un plan de desarrollo de la participación en las actividades del centro, desde el convencimiento de que se trata de un elemento clave para la calidad educativa. 

El capítulo segundo se centra en la descripción del programa Agenda 21, sus contenidos y conceptos más relevantes, las distintas modalidades de participación en el proceso de elaboración y puesta en práctica del programa y las consecuencias que la participación tiene para el alumnado participante y para el propio centro. Por su parte, el capítulo tercero desarrolla la perspectiva metodológica de la investigación, con principal incidencia en el estudio de casos a través de la investigación-acción.

El capítulo cuarto presenta los resultados obtenidos en la investigación, señalando los indicadores más significativos para valorar y gestionar la participación en un proyecto, clasificándolos gráficamente en indicadores ‘muy bonitos’, ‘bonitos’, ‘relativamente bonitos’ y ‘no bonitos’. Describe igualmente los escenarios y situaciones de participación en que pueden verse los centros y que permiten, a partir de su consideración, plantear la evolución y mejora. 

Como se señala a lo largo del libro, los centros escolares pueden jugar un papel fundamental en la formación de los ciudadanos y ciudadanas potenciando estructuras de participación y trabajando para que el alumnado quiera, sepa y pueda participar. Éste es uno de los mensajes fundamentales del libro, y más en estos tiempos en los que la participación no sólo no está de moda, sino que se considera un elemento de un pasado completamente superado.

Comentado por: Pedro María Uruñuela Nájera