sábado, 7 de abril de 2018


"TÚ SÍ, ESO NO" Àngels García Cunyat

Todas las personas de una comunidad participan en la construcción de su clima de convivencia. En los centros educativos la responsabilidad que tenemos se refiere no solo a las cuestiones académicas y organizativas, también somos responsables de favorecer un clima en el que las personas experimenten sentimientos de bienestar. La suma de estos sentimientos individuales conformará el clima de convivencia de la comunidad. En casos de conductas contrarias a la convivencia hay diferentes perspectivas para gestionarlas. 

Desde la perspectiva restaurativa valoramos la participación, la escucha, la responsabilidad, la expresión de sentimientos y necesidades, la inclusión de todos los miembros de la comunidad, el rechazo del acto pero no de la persona...; son principios que favorecen sentimientos de bienestar y de reparación, y percepción de justicia real. 

En los espacios restaurativos estos principios están presentes en situaciones de conflicto, y también son acciones cotidianas que hacen posible la justicia restaurativa; de hecho, la justicia no sólo se “imparte” en los momentos de conflicto, sino que es parte inherente a las acciones cotidianas y adquiere una dimensión especial en contextos educativos, en las acciones y decisiones que día a día tomamos las personas con responsabilidad educativa.